¿Por qué discutimos tanto?, ¿Es demasiado tarde para recuperar nuestra relación?, ¿Cómo le digo lo que pienso sin que se moleste? ¿Compartimos el mismo plan de futuro?, ¿Por qué tenemos ideas tan diferentes en cuanto a la educación de nuestros hijos?
En ocasiones, una relación sentimental puede pasar por momentos difíciles, ya sea por factores internos como un desequilibrio emocional o por factores externos como puede ser el estrés ocasionado por el trabajo. Sin embargo, poco más tarde se producen en esa misma relación momentos muy agradables que vuelven a estabilizar la relación de pareja.
¿Cuándo asistir a terapia de pareja?

- Cuando los fallos de comunicación afectan a la relación. Asistir a terapia de pareja puede enseñar nuevas dinámicas de expresión directa y honesta, para acercar los distintos puntos de vista que tenga cada uno.
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Cuando se pasa por una crisis grave, provocada por un hecho puntual, como puede ser un despido del trabajo o la pérdida de un ser querido. En estos casos, ayuda a que el malestar emocional no se extienda en la relación de pareja.
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Cuando hay problemas en las relaciones íntimas y en la expresión de afectividad. La clínica psicológica ofrece un espacio en el que buscar una respuesta a la pregunta de por qué se produce una disminución del deseo sexual o de encuentros afectivos.
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Cuando la incertidumbre o la indecisión nubla los planes de futuro. Ofrece un espacio en el que las discrepancias y los conflictos sobre los planes presentes y futuros puedan resolverse.

- Cuando la educación de los hijos perturba la convivencia en el hogar. El nacimiento de hijos e hijas suele ser en muchas ocasiones uno de los acontecimientos más felices de la vida. Sin embargo, también puede provocar conflictos y disminuir los momentos de intimidad en la pareja. En las sesiones clínicas se pueden hablar y establecer estrategias eficaces para que la relación se adapte a la educación y convivencia con los hijos.



