SINDROME DE GUILLAIN – BARRÉ

El síndrome de Guillain-Barré es un trastorno el cual el sistema inmunitario del organismo ataca a los nervios. Las causas son diversas, pero conducen a una reacción autoinmunitaria que daña la vaina de mielina que recubre los nervios. Afecta tanto a nervios sensitivos como motores.

Puede afectar a cualquier persona a cualquier edad y ambos sexos son igualmente propensos al trastorno. El síndrome es raro y afecta a una persona de cada 100,000.

Los síntomas iniciales son debilidad muscular y hormigueo en las extremidades. En su progresión puede comprometer a la musculatura respiratoria, facial y deglutoria. Cuanto más precoz sea el tratamiento mejor será la recuperación.

Síntomas principales

  • Debilidad muscular o parálisis de las extremidades
  • Falta de coordinación
  • Disminución de la sensibilidad
  • Dolor muscular similar a los calambres

Síntomas secundarios

  • Visión borrosa
  • Dificultad mover musculatura de la cara
  • Torpeza o caídas
  • Contracciones musculares

 

TRATAMIENTO

El tratamiento de dicho síndrome hay que tener en cuenta el estado de gravedad del enfermo. Se debe aplicar el tratamiento para garantizar su evolución.

  • Reposo y prevención de ulceras y escaras.
  • Fisioterapia respiratoria para evitar atelectasias y neumonías
  • Prevención de trombosis venosa profunda
  • Control de los signos vitales
  • Nutrición: alimentación con un aporte calórico adecuado
  • Monitorización cardiovascular
  • Fisioterapia general
  • Apoyo emocional y psicológico continuo, tanto al paciente como a los familiares
  • Control del dolor.

En cuanto al abordaje desde el área de fisioterapia comienza lo antes posible una vez alcanzada la estabilidad médica, para que sea una evolución optima. Así mismo, se trabajara mediante movilizaciones de las articulaciones de manera controlada con las cuales ayudamos a conservar/aumentar la movilidad como también a evitar la aparición de complicaciones como la trombosis venosa profunda.

En cuanto a la fisioterapia respiratoria es un punto fundamental en la rehabilitación aguda del paciente para fortalecerla y prevenir complicaciones a este nivel.

No debemos olvidar las técnicas de terapia manual con el objetivo de favorecer la circulación, prevenir/eliminar contracturas y estimular sensitivamente.

A medida que el paciente vaya evolucionando y recuperando el control motor, progresivamente se podrán implantar ejercicios asistidos, activos, resistidos siempre respetando la fatiga del paciente. Es importante trabajar el equilibrio cuando nuestro paciente este preparado para ello.

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