¿Qué es el sentimiento de culpa?
Un afecto doloroso que surge de la creencia o sensación de haber traspasado las normas éticas personales o sociales. De esta manera, la culpabilidad, aparece ante una falta que hemos cometido (o así lo creemos).

Su función es hacer consciente al sujeto que ha hecho algo mal para facilitar los intentos de reparación. Cuando tenemos como objetivo cambiar nuestros hábitos alimenticios y aprender a comer mejor, y un día caemos en la tentación de comer alimentos que no entraban en este objetivo, o nos saltamos el menú planificado aparece este sentimiento de culpa y nos hace sentirnos mal con nosotros mismos.
La navidad por las numerosas cenas y comidas que se nos presentan es una fecha en la que este sentimiento de culpa puede aparecer con mayor frecuencia.
¿Qué hacer para disminuir este sentimiento de culpa?
Intenta ser indulgente contigo mismo. Son épocas en las que es muy fácil dejarse llevar y pasarse con el turrón o el alcohol en los interminables brindis. No debes darle más importancia de la que tiene, “pecar” en estas fechas es algo que puede ocurrir y darle vueltas en tu cabeza machacándote por ello no va a solucionar lo ya ocurrido.

Aprende de esta recaída y la próxima vez intenta contenerte. Seguro podrás conseguirlo.
Escribe tus objetivos con antelación. Antes de la cena de Navidad, escribe tus objetivos en un papel y cuélgalo en un sitio en el que puedas verlo constantemente, como en la puerta de la nevera o en el espacio de tu trabajo. No olvides poner con un color llamativo y en mayúscula YO PUEDO CONSEGUIRLO. De esta manera, en los momentos de bajón tendrás a la vista aquello que quieres conseguir y una frase positiva que te recuerda que eres capaz de llegar a ello, haciendo que el sentimiento de culpa disminuya
Cuidar las raciones, se puede comer de todo, pero teniendo muy en cuenta la cantidad.
Jamás se debe hacer caso de las típicas “dietas detox”; Terriblemente restrictivas que pueden ocasionarnos más de un problema de salud, e incluso un potencial efecto rebote. La mejor forma de “desintoxicarse” si hemos cometido excesos es volver a la alimentación habitual, y tener paciencia.
Intenta llevar una alimentación saludable, rica en granos enteros y legumbres, verduras y fruta, grasas saludables y proteínas de calidad.



