Calzado rígido, pesado, poco transpirable, sumado a pasar muchas horas de pie provoca que las personas que trabajan con calzado de seguridad puedan sufrir de dolores en el talón, alteraciones en las uñas, uñas encarnadas, hematomas, hongos, exceso de sudoración y mal olor.
Para evitar estos problemas, además de visitar al podólogo una vez al año, desde el Servicio de Podología de Clínica Salúdate te damos las siguientes recomendaciones.


