Sumergidos en la vuelta al cole hay que preparar a los más peques para la nueva etapa que comienzan. Es buen momento para realizar una revisión podológica para controlar la evolución de su pisada, detectar patologías y en caso de ser necesario iniciar tratamientos correctores.

El calzado se convierte en un elemento importante que influye en su desarrollo físico. Por eso es clave elegir un zapato adecuado a sus características y edad.
Te damos algunos consejos para acertar con la elección:
- Optar por materiales que favorezcan la transpiración del pie.
- Los pies de los niños están en continuo crecimiento. Hay que asegurarse que desde el dedo más largo quede una distancia de 1 a 1,5 centímetros para llegar a la puntera del zapato.Los pies de los niños son muy flexibles y se pueden comprimir sin que ellos lleguen a sentir dolor.
- No hay que comprar nunca un zapato grande para que el niño pueda utilizarlo durante más tiempo ya que puede provocar rozaduras e incluso alterar su forma de pisar.
- Es recomendable escoger un zapato con cordones o velcro que aporten sujeción al empeine y un contrafuerte semirrígido para controlar los movimientos del tobillo.
- Se aconseja que en casa los pies estén libres, y será suficiente utilizar un calcetín antideslizante o zapatilla de estar por casa, si no existe alguna contraindicación.
Es importante que los padres observen los movimientos y comportamientos de sus hijos, ya sea en la forma de gatear, caminar, de mantenerse en pie o en el modo de sentarse.
El control del crecimiento y los tratamientos preventivos nos ayudarán a prevenir futuras complicaciones en los pies en la edad adulta.



