¿Sabes en qué consiste?
El cólico del lactante es un problema muy frecuente en los primeros meses de vida de los bebés. Se caracteriza por un llanto intenso e irritabilidad que se prolonga en el tiempo y que parece no tener una causa aparente. Normalmente, afecta a los lactantes sanos en sus cuatro primeros meses de vida debido a los siguientes factores:
- Gastrointestinales: proteínas de la leche de vaca, intolerancia a la lactosa, intolerancia a azúcares, inmadurez intestinal, microflora intestinal, entre otros.
- Biológicos: técnicas de alimentación, desregulación de la actividad intestinal, aumento de la serotonina y tabaquismo materno.
- Psicosociales: nerviosismo del bebé, hábitos alimentarios, etc.

No existen pruebas complementarias ni estudios analíticos que nos puedan dar el diagnóstico de cólico del lactante. El síntoma característico suele ser dolor abdominal, localizado en el intestino y que se caracteriza por violentos retorcijones. Se dice que este síntoma debe perdurar entre una y tres semanas para que se considere que el bebé sufre cólicos.
El llanto durante el cólico se produce de forma súbita y no está relacionado ni con la alimentación ni con ninguna actividad que realice el lactante. Este llanto suele durar más de tres horas al día, sin gases y con deposiciones normales.
Desde el ámbito de la fisioterapia existen diferentes técnicas para intentar calmar el malestar del niño y su irritabilidad. Entre ellas destacan:
- Masaje en el abdomen. Éste siempre será aplicado en el sentido de las agujas del reloj (círculos en el abdomen, la noria, abrir un libro, el sol y la luna, etc.).
- Serán, principalmente, de las extremidades inferiores (flexiones de caderas y de rodillas de manera simultánea o alterna).
Si crees que tu bebé está sufriendo este trastorno típico de los lactantes, ponte en contacto con nosotros y conseguiremos calmar su dolor e irritabilidad y mejorar vuestra calidad de vida.


